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Varios

La historia de esta web desde su peculiar comienzo en 2004

A parte de libros relacionados con la naútica también leo muchas otras cosas interesantes ;-)

En los ratos libres a bordo de Xebec fui haciendo estos programas de Astrología China que con los años se han hecho muy populares

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Plymouth - Falmouth - Plymouth

Plymouth me sorprendió muy positivamente, es una ciudad nueva, porque la mayor parte fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, y en general la reconstruyeron con un estilo cuadriculado y funcional que la hace ser un poco fría e impersonal, pero a parte de eso, la gente es muy amable, de hecho, entre los propios ingleses la gente de Plymouth y Cornwall tienen fama de ser muy acogedores y hospitalarios, y así lo pude comprobar yo mismo desde el primer día que puse pie en el pueblo del Drake.

Se podría citar aquel dicho de "Cuanto más frío el lugar, más cálida la acogida", eso si, el frío siguió siendo frío, había veces que el termómetro rozaba los 20 grados bajo cero, de hecho los motores de los barcos los vacían de agua salada cuando invernan el motor, porque incluso esta puede congelarse durante el invierno.

En esta foto se me puede ver tiritando de frío en la zona del puerto viejo de Plymouth (Sutton Harbour), donde estaba amarrado mi barco cuando lo compré, durante la primera semana que estuve en Plymouth me alojé en el edificio que se ve detrás mío, donde está ese cartel amarillo y azul de "Se Vende", el tema del alojamiento en Inglaterra está todavía mucho peor que en España, y hasta para vivir en un piso compartido hay que rellenar un montón de papeles, pagar impuestos, pedir permisos, hacer genuflexiones, y, por supuesto, pagar un precio disparatado...

Nacho Vidal pasando frío en Plymouth

Yo la primera noche la pasé en un hotel, y luego la siguiente semana en ese apartamento de la foto, los dueños del hotel y el apartamento fueron extremadamente amables conmigo, me hicieron de taxistas y guías turísticos por todo Plymouth, lo cual fue algo que se repetiría constantemente durante toda mi estancia en Inglaterra.

En general los ingleses (incluso los que no tienen una situación material holgada) están deseando invitarte a tomar el té en su casa o su barco, llevarte con su coche a donde necesites y hacerte un recorrido turístico por su pueblo o ciudad, a parte de enseñarte las fotos de su último viaje a España y explicarte lo mucho que les gusta España, e insistirte por activa y por pasiva que cualquier cosa que necesites no dejes de pedírsela, que no se te ocurra comprar nada porque ahí es todo insultantemente caro, no como en España donde las cosas son muy baratas... (esto lo decían antes de derrumbarse la libra, ahora no sé que dirán).

Frases como "I love Spain", "Life is easier in Spain", "I/my son/my father has a house in Spain", las oí hasta la saciedad de boca de casi cualquier persona a quien le decía que venía de España; lo cierto es que, al menos entonces, tenían una idea algo idolatrada de España, venía a ser para ellos algo así como El Paraíso en la Tierra, y pienso que al venir yo de España me trataron mejor de lo que hubieran tratado a alguien de otro país, por ejemplo con los pakistaníes y los polacos me dio la impresión que tenían un trato menos cálido.

Cuando dejé el apartamento aquel (porque era muy caro) y fui a buscar algo más barato, en el primer hotel que entré a preguntar el precio (quería preguntar el precio en varios), la dueña al decirla que venía de España estuvo media hora haciendo un efusivo discurso sobre lo maravillosa que es España, las fabulosas tapas que dan en Madrid, lo barata que es la bebida, y lo mucho que ama ella a los españoles...

Yo al principio pensé que era teatro, pero cuando vio que sólo quería preguntar el precio empezó a bajármelo hasta que me lo dejó muy por debajo de cualquier otro alojamiento de Plymouth, además de dejarme usar su despacho para trabajar con el portátil, su cocina para hacerme mi "maravillosa comida española", la conexión a Internet, la impresora, el servicio de Taxi gratis... vamos, me trató como si fuera un famoso, que con tal de alojarme ahí ya le hacía un gran favor.

Realmente fueron muy amables, y estaban todo el día encima mío pendientes de todo lo que hacía para intentar ayudar o aconsejarme en el menor detalle, incluso los demás empleados del hotel también me trataron muy bien, se interesaron por mi historia de irme a vivir a un barco y me explicaron muchas cosas sobre como había sido y como era la vida en Inglaterra. En resumidas cuentas, lo que encontré en la mayoría de la gente fue un desencanto muy marcado por como eran las cosas en su país, llevaban años perdiendo calidad de vida y poder adquisitivo, estaban muy decepcionados de su gobierno y sus políticos, y la mayoría de ellos lo daba todo por perdido y simplemente aspiraban a marchar a un sitio mejor como España.

El problema era que la vida en España era fácil para los que iban con una buena pensión o un saco de dinero, pero para la gente con ingresos normales la vida era más o menos igual de jodida, conocí a muchas personas que intentaron venirse a España a trabajar en España, y la mayoría salieron despavoridos al comprobar las miserables condiciones de trabajo que hay y los disparatadamente raquíticos sueldos.

Esta foto es de la zona donde estaba atracado mi barco cuando lo compré, el "Barbican", eran principalmente unas callejuelas llenas de pubs ingleses muy pintorescos, me explicaron que algunos de estos pubs tenían varios siglos de antigüedad, desde luego lo que si tenían muchos eran unas hermosas chimeneas que calentaban de lo lindo ^_^

El Barbican de Plymouth en Sutton Harbour

También me explicaron que en los últimos años se estaba perdiendo mucho la costumbre de ir a los pubs, y el ambiente había decaído bastante, ahora había menos gente y en general con menos chispa que antes; fundamentalmente lo achacaban a la constante pérdida del poder adquisitivo y de nivel de vida de la mayor parte de la población en los últimos años, así como a la prohibición de fumar en todos los locales públicos; y también me dijeron que se notaba mucho que ya no venían los militares que vivían en las bases navales que hay en Plymouth.

En esta foto se puede ver una de las mayores bases militares de Plymouth, DevonPort, por lo visto son el principal motor económico de la ciudad, ya que la mayor parte de la gente trabaja directa o indirectamente para ellos.

HMNB Devon Port in Plymouth

Por lo visto los sueldos de la Royal Navy son cada vez peores y ya apenas dan para ir al pub una vez a la semana... Los vecinos por otra parte están muy contentos porque dicen que antes, cuando estaba aquello lleno de militares y más gente, todo eran follones, peleas, gritos, gente meando en las esquinas y esas cosas que a la gente no le gusta tener delante de sus casas...

Esta es una foto de la misma zona tomada desde otro ángulo, había muchos barcos de pesca pequeños, y según me contaron muchos pescadores se dedicaban a los mejillones, que se exportaban casi todos a España, porque en Inglaterra no tienen buena aceptación, de hecho para estar rodeados de Mar por todos lados sorprende que no haya prácticamente pescaderías... es como que no se lleva eso de mostrar los peces con cabeza, ojos y escamas, sino que más bien se comen en forma de palitos de merluza rebozados y cosas así.

Sutton Harbour y el Barbican de Plymouth

Otra cosa muy interesante del casco antiguo de Plymouth es toda la historia que lo rodea, el dique que se ve en la siguiente foto separa el puerto de Sutton Harbour de la bahía de Plymouth, entre medias hay una esclusa para entrar y salir del puerto (en vez de dragar el puerto tienen una exclusa para retener el agua cuando baja la marea).

De ese dique salió el Drake a dar la vuelta al mundo y a vencer a la Armada invencible de Felipe II, el capitán Cook en sus múltiples viajes por todo el planeta, el Mayflower rumbo a lo que luego sería Estados Unidos (el balconín de la foto conmemora ese suceso), el capitán Scott camino de su miserable muerte en la Antártida, Charles Darwin camino de las Galápagos, y muchos otros barcos, marineros y piratas famosos.

El Mayflower Memorial de Plymouth

En el susodicho dique hay una plaquita más o menos grande por cada acontecimiento, barco que zarpó, personaje que llegó... te puedes pasar una tarde entera leyendo todas las placas e imaginándote a toda esa gente subiendo y bajando de sus barcos, apurando la última cerveza en su pub favorito del Barbican...

Cuando lo compré, Xebec estaba a unos 10 metros del barco ese azul y blanco que se ve en la foto, y a mi me hizo mucha ilusión empezar el viaje en un sitio con tanta historia.

En general, los ingleses conocen y valoran mucho su historia, y de toda su historia, quizás uno de los episodios que más les gusta contar (al menos a la gente de habla hispana como yo) es cuando la Armada Invencible de Felipe II pasó por delante de Plymouth, y fueron todos corriendo a buscar al Drake para que les defendiese del terrible enemigo; el Drake estaba en un prado cercano al Barbican jugando a los bolos, y cuando le dijeron que venía una flota inmensa de barcos de guerra españoles dijo a la gente que estuviera tranquila, que tenía tiempo de terminar la partida de bolos y luego salir a la Mar a derrotarles... (era lo que en Asturias se conoce como un babayo)

A parte de que no hay realmente pruebas históricas de que dijese exactamente eso, lo que si es cierto es que cuando vieron venir los barcos españoles la marea estaba terminando de bajar, y por tanto hasta después de por lo menos 6 ú 8 horas no podían zarpar de Plymouth (había que salir con la marea), con lo cual tampoco tenía necesidad de salir corriendo, y hay quien dice que pudo haber dicho aquello simplemente para tranquilizar a la gente y que no cundiese el pánico.

El caso es que una vez que compré el barco, anduve bastante atareado con los preparativos del viaje, y entre hacer cosillas en el barco, ir de compras a las tiendas de efectos navales y acostumbrarme a mi nueva vida (al principio me mareaba!) se me fueron pasando los días y no tuve mucho tiempo de hacer turismo.

Aún así solía dar algún paseo de vez en cuando, en esta foto estoy en una especie de paseo marítimo que recorre toda la bahía de Plymouth, es un sitio bonito y agradable, pero terriblemente frío y aventado en invierno:

Paseo marítimo de Plymouth

En el puerto de Sutton Harbour conocí mucha gente de los barcos vecinos, pero casi no había nadie viviendo en barcos porque era prohibitivamente caro, se ve que todo el mundo quería tener el barco en el mismo sitio donde lo tuvo El Drake!

Otra cosa muy simpática de los puertos ingleses del suroeste de Inglaterra es que estaban llenos de cisnes! En la foto, el barco blanco que hay detrás del cisne era de un buen amigo mío (John se llamaba), que me acompañaría en mi primera travesía, y pocos días antes de soltar amarras rumbo a Francia me regaló nada menos que una balsa salvavidas para 4 personas! (afortunadamente nunca tuve que usarla)

Cisnes en el puerto de Plymouth

Mis días en Plymouth estaban contados, ya que el anterior dueño del barco había pagado el puerto hasta el 1 de abril, y teniendo en cuenta que el puerto era monstruosamente caro, el 31 de marzo del 2008, John y yo zarpamos de Sutton Harbour rumbo a un puerto más barato en Cornwall.

En esta foto puede verse como es la salida de Sutton Harbour con la marea baja, la compuerta está donde la grúa amarilla, y detrás de esta los edificios del Barbican, los muros de piedra que se ven pertenecen a un fuerte militar que todavía estaba en uso (había tanques y todo terrenos nuevos dentro).

La entrada a Sutton Harbour

Al salir de Sutton Harbour casi siempre hay varios barcos de guerra en la bahía de Plymouth, y según me contó John, ahora no hay ni la mitad de los que solía haber hace 20 años; el caso es que hay que tener mucho cuidado, porque pueden moverse muy rápido y siempre tienen preferencia, además hay que contar con los submarinos, que pueden salir a la superficie en cualquier momento... en general lo tienen bien organizado, y cada barco de guerra va a acompañado por varias lanchas como las de los prácticos, que si ven que te acercas demasiado o estorbas en seguida se acercan a ti y amablemente te lo dicen para que te apartes.

Barcos de guerra en Plymouth

No obstante, lo mejor es intentar permanecer alejado de la zona de más calado donde están estos barcos de guerra, y pasar lo más lejos y rápido posible de ellos... por si acaso...

En esta foto se ve un barquín pequeñín como el mío que atraviesa la bahía de lado a lado dejando los barcos de guerra por su costado de babor, así fue como pasé yo por ahí ^_^

La bahía de Plymouth

Por estribor la vista sería como en la siguiente foto, la parte de abajo es una especie de complejo de piscinas de agua salada que sólo funcionan en verano, luego la zona verde es lo que llaman el "Hoe", que es donde el Drake jugaba a los bolos y donde le tienen puesta una estatua, el faro está de adorno, por lo visto lo trajeron desde un peñasco que había en medio del Canal de La Mancha por motivos histórico-sentimentales.

Una de las casitas que se ve detrás de ese faro es el hotel donde me alojé antes de comprar el barco y donde tan bien me trataron.

El Hoe de Plymouth

De Plymouth fui a Millbrook, un agradable y barato puerto que hay subiendo por el río Tamar, en Cornwall, la travesía fue sencilla y sin contratiempos, pero de eso ya hablaré más adelante.

Autor: Nacho Vidal (el marinero, no el otro) - Volver al inicio - Derechos de copia - Contacto