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Ya queda poco para zarpar, la interminable lista de preparativos tiene ya casi todas las líneas tachadas y en realidad sólo falta que el viento se ponga a mi favor para poder decir adios a Cabo Verde y la maravillosa isla Brava.

Parece increible la cantidad de preparativos que hay que hacer antes de una travesía oceánica, da la impresión de que nunca se terminan, sin ir más lejos, sólo cargar el barco con agua y comida para 3 meses (mejor que sobre que no que falte) lleva bastantes viajes de la tienda a la playa, y desde la playa hasta el barco (remando) para llevar todo a bordo; aquí está Haruhi (un Gumotex Orinoco) en misión de suministro de víveres:

Kyon (el antiguo bote) estaba ya muy viejecito después de 5 años de aventuras por los mares, y decidí comprar un bote nuevo mejor y más grande, a Kyon lo doné al maestro de la escuela de Fajã de Agua que según me dijo lo usará en actividades extraescolares con los niños.
Otra cosa que da bastante trabajo es el limpiar el casco de algas y moluscos diversos, hace ya un año que pinté el casco por última vez (en Madeira) e inevitablemente la pintura ha ido perdiendo propiedades, y eso unido a las cálidas aguas trópicales hace que el barco quiera convertirse en un criadero de moluscos, para pescar está muy bien, porque por un lado atrae a los peces y por otro lado proporciona buenas carnadas para poner en el anzuelo.
Pero para navegar no puede estar así, podría reducir la velocidad hasta cerca de un 50%, y aumentar el tiempo del viaje en la misma proporción, con lo cual toca armarse de espátula y gafas de bucear y con paciencia ir quitando todos los moluscos y algas diversas... hay hasta cangrejos de buen tamaño que se enfadan conmigo y se me agarran del pelo intentando pellizcarme XDD [ Continúa... ]
Después de una temporada un tanto a la deriva y sin tener claro a donde ir o que hacer después de Cabo Verde, el Viento del Destino comenzó a soplar con fuerza indicando el nuevo camino.

Hacía ya casi medio año que estaba en la isla Brava deshojando la margarita del sitio a donde ir con el barco, incluso barajando la posibilidad de vender a Xebec para comprar una bonita casa aquí, donde ya he hecho unas cuantas buenas amistades y hay quien dice incluso que ya soy más caboverdiano que europeo... y en eso un buen día el Amor llamó a mi puerta para sacarme de mis dilemas.
Una buena amiga (amiga íntima realmente) decidió venir a pasar sus vacaciones aquí para gran alegría mía, y después de un par de semanas maravillosas con ella, decidí marchar con el barco a Berlín (donde vive) para ver a donde nos lleva esta aventura, que ya tuvo su primer capítulo en Madeira, y ahora el segundo, más largo y mejor, en la isla Brava de Cabo Verde.

Para mi es una decisión muy importante, dejar de vivir en un barco en los trópicos, después de 2 años sin inviernos, para irme a vivir a un piso, en una ciudad grande y con un invierno largo y muy frío... y además en el corazón del primer mundo, ese sitio lleno de problemas cada día más grandes y más terribles.
Lo cierto es que en todos estos años de vivir y viajar en un barco yo solo, pude ver claramente la importancia de estar bien acompañado en la vida... ya lo sabía muy bien de antes, pero en un pequeño barco en medio del mar, ya sea fondeado o navegando, se aprecia con mucha más claridad que en tierra firme. [ Continúa... ]
El tiempo va pasando y yo aquí sigo, felizmente fondeado en la isla Brava de Cabo Verde, la verdad es que aquí estoy bien y no tengo prisa por marchar, de vez en cuando estudio los derroteros para decidir que rumbo seguir, desde Cabo Verde es fácil ir a Brasil, el Caribe, África Occidental... realmente está en el medio del Atlántico y por tanto queda relativamente cerca de casi cualquier sitio.
Pero según está el mundo uno ya no sabe a donde ir ni que hacer, con lo cual quizás lo mejor sea quedarte donde estás si es que ahí estás bien...

La verdad es que la isla Brava resultó ser un sitio muy acogedor, en total he estado aquí 4 meses escasos, y ya me siento como si llevase toda la vida viviendo aquí, conocí mucha gente, hice algunas amistades, me invitan a menudo a cenar, raro es el día que echo a andar por una carretera y no hay algún coche que se detiene para llevarme sin que yo lo pida... Además aquí todo es muy tranquilo y relajado, hay gente que tiene bastante dinero y otros que son muy pobres, pero nadie se agobia ni tiene prisa por nada, a veces puede resultar un poco aburrido, pero al menos yo lo prefiero al barullo de las grandes ciudades europeas.
Ahora ya hace 3 meses que no llueve practicamente nada, y el paisaje está más amarillo que verde... pero bueno, el haberlo conocido en su esplendor hace que este resulte menos árido XD

Mientras tanto van llegando las tristes noticias de España y del mundo en general... cada vez que bajo a tierra alguien se me acerca para preguntarme que es lo que ocurre en España, que está todo el día en los telediarios con noticias a cada cual más triste y preocupante, aquí se sorprenden, porque desde sitios como Cabo Verde y África en general se imagina que España y Europa son una especie de paraisos en la Tierra, donde todo es mejor y más fácil que en Cabo Verde. [ Continúa... ]
En la anterior entrega nos habíamos quedado cuando levábamos el ancla del puerto de la Ciudad Maldita y respirábamos aliviados mientras huíamos de los niños del bonjour-escudos-filhoputa, los macarras descerebrados que querían cobrarnos un impuesto de protección para Kyon, y el loco de la gorra azul que insistía en que era policía y teníamos que pagarle todos los días por el derecho a estar ahí... (aquí está la primera parte para quien no se acuerde o no lo leyese).
En teoría el viaje de Cidade Velha a la Isla de Maio debería de ser relativamente sencillo, tan sólo 27 millas, ya lo planee así porque mi madre nunca antes había navegado en un barco pequeño, y ya se sabe que la primera experiencia conviene que sea corta y a ser posible agradable... entonces se suponía que iban a ser unas pocas horas, nunca más de 9, siempre de día y con viento flojo aunque desfavorable (en esta época sólo hay Nordeste en Cabo Verde), el plan era ir en línea recta aprovechando un poco el viento en caso de ser más Este que Nordeste, en resumen, la línea verde:

Mientras estuvimos resguardados por la Isla de Santiago todo fue fácil y bonito, una ligera brisa, el Mar parecía casi una piscina... luego ya al asomarnos al canal que hay entre Santiago y Maio empezó a haber algo de viento y oleaje, pero bueno, nada preocupante, el problema vino cuando intentamos apuntar hacia el Norte... no había manera, una corriente de unos 3 Nudos nos echaba para atrás como una mano invisible, y el viento para colmo era a ratos variable y a ratos del Norte (hace cosas raras por la proximidad de las islas)... con lo cual al final después de ver que era imposible avanzar ayudados por las velas porque la corriente podía más que nosotros de todas todas, decidimos ir a motor poco a poco, y durante 12 horas avanzamos a una media de un nudo rumbo a la isla de Maio. [ Continúa... ]
Supongo que pretender pasar unas navidades normales viviendo en un barco en Cabo Verde es como querer nadar sin mojarse... al menos así me lo parece ahora, allá por noviembre cuando empecé a planear el viaje de mi madre a Cabo Verde todo parecía mucho más simple y fácil, combinar 2 aviones para llegar a tiempo de coger un barco y luego pasar 3 semanas en un sitio bueno ya conocido.
Ya lo dice el dicho, que Las personas hacen planes y a Dios le da la risa, de nosotros debió de reírse un poco, pero al menos nos libró de las desgracias mayores ^_^
Como comentaba en el anterior post, tuve que marchar de la Isla Brava precipitadamente para ir a buscar a mi madre al aeropuerto de Santiago, todo porque le atrasaron unas horas el vuelo que venía de España.
En este mapa pueden verse los viajecitos que tuve/tuvimos que hacer durante estas navidades, cerca de 300 millas!

A quien no tiene experiencia navegando en un pequeño barco de vela puede parecerle que estos 500 kilómetros es algo parecido a hacerlos en un coche, que te subes, arrancas el motor y marchas... nada más lejos de la realidad, a parte de todo el trabajo del antes, el durante y el después (muuuuchas horas), en este caso para la ida tanto el viento, la corriente y las olas iban generalmente en contra, de ahí que no pudiese ir en línea recta como se ve en el mapa, sino que tenía que ir constantemente dando rodeos buscando el camino menos difícil... especialmente guardando las distancias con la isla de Fogo, que debido a su gran tamaño causa muchas perturbaciones a nivel de corrientes, viento y oleaje.
Pero bueno, al final gracias a Xebec y mi buena suerte todo fue bien, llegué al aeropuerto para recoger a mi madre y la primera noche durmió en un bonito hotel justo en frente de donde estaba fondeado el barco, así se veía el puerto de Cidade Velha y Xebec desde su ventana: [ Continúa... ]
"Cualquier intento de combinar un vuelo internacioal con otro medio de transporte para llegar o marchar de la isla Brava es muy probable que acabe en problemas" ...así reza la guía que tengo de Cabo Verde, y una vez más estaba en lo cierto, yo había planeado quedarme ahí hasta mediados de enero o febrero por lo menos, y organicé un viaje para que mi madre viniese a pasar las Navidades conmigo a la isla Brava... y al final tuve que marchar precipitadamente con el barco para recogerla en el aeropuerto de Santiago, todo por que atrasaron 4 horas la llegada de su vuelo y ya hacía imposible coger el barco para Brava o incluso un avión para Fogo.
Aquí estoy volviendo de Furna después de hacer los trámites para la partida en la capitanía marítima, es un viajecito de varias horas (hasta Faja de Agua, contando las esperas), pero se hace muy ameno porque siempre se va en camionetas abiertas, algo que en teoría está prohibido y en la mayor parte de Cabo Verde no se ve.
Ahora el paisaje ya está seco, la vida y el esplendor de cuando llegué se han ocultado hasta el próximo otoño...

La verdad es que lamenté tener que irme de la isla Brava antes de tiempo, los dos meses que estuve ahí dieron para mucho, conocí mucha gente, hice algunas buenas amistades y de alguna forma tengo la impresión de haber evolucionado mucho ahí... es un sitio muy especial donde el tiempo transcurre diferente al resto de los sitios y todo funciona sutilmente de otra manera.
Es como si la isla estuviera bajo alguna especie de hechizo, para muchas cosas viene bien, pero para otras se traduce en imprevistos e incomodidades, como una vez que hubo un apagón de internet durante casi dos días, o las misteriosas nubes que coronan toda la isla la mayor parte del año, y a parte de mantenerla verde hacen que los paneles solares no carguen las baterías del barco... [ Continúa... ]
Desde que hace 3 años empecé a planear mi viaje a Cabo Verde, la isla Brava era con diferencia el sitio a donde más ilusión me hacía llegar, es la isla más pequeña de todo el archipiélago (tan sólo 60 kilómetros cuadrados), la más apartada (en una esquinita al Oeste y al Sur), la única que no tiene aeropuerto operativo y donde curiosamente están los mejores fondeaderos, al menos en lo que se refiere a estar protegidos del viento y las olas.
También es una isla rodeada de misterio e historias sorprendentes, su destino ha venido marcado por un relieve terriblemente abrupto, básicamente la isla surge del Océano como un muro casi vertical de muchos cientos de metros y el acceso al interior siempre resultó muy difícil... incluso llegar a la isla era complicado, porque se encuentra en medio del terrible Mar de Alcatraz, famoso por sus olas descomunales que tantos naufragios se han cobrado, tanto fue así que escapó del tráfico de esclavos durante los largos siglos del colonialismo portugués, "demasiado difícil" debieron pensar los portugueses; y precisamente por esto se convirtió en isla-refugio para mucha gente escapada... algunos llegaron de Madeira y Azores escapando de la miseria, otros llegaron de las otras islas de Cabo Verde escapando de la tiranía de los portugueses, incluso llegó algún español escapando de Felipe II ! XD
Y aquí llega Nacho Vidal a la isla Brava después de esquivar hábilmente el Mar de Alcatraz, a mi de momento no me persigue nadie que yo sepa, pero viendo que el otro Nacho Vidal ya está perseguido por no sé que negocios raros con los chinos... nunca está de más poner Tierra (y Mar) de por medio XDDD
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Después de un día y una noche de navegaciónn llegué a Santiago (Santiago de Cabo Verde, no de Compostela!), yo esperaba encontrar un desierto similar al de Sal o Boavista, y para mi sorpresa según iba acercándome a la isla resultó que esta era verde, muy verde, y llena de árboles y montañas inmensas... tiene un aire a Madeira e incluso a Asturias, con la diferencia de que aquí nunca llegó el turismo de masas y la inmensa mayoría de la gente vive de la agricultura y de la pesca.
Para mi está siendo toda una experiencia, los primeros días de mi vida en una sociedad agrícola auténtica y verdadera, por la mañana nada más salir el Sol las calles se llenan de hombres y mujeres con la azada al hombro, y cada uno se encamina hacia su terreno como quien va al trabajo, es fácil saber el número de personas que va en cada aluguer (furgoneta de transporte público) contando el número de azadas que se apilan en su techo!
Aquí se me puede ver en el interior de la isla, casi todo el terreno está cultivado con mijo, y en menos cantidad con bananas, mangos y huertas de regadio.

Una vez más tuve suerte y nada más poner pie en tierra empecé a conocer mucha buena e interesante gente, y además de eso ya traía varios contactos de la gente que conocí en Sal y Boavista, aquí las reglas de la educación y la amistad son muy diferentes a las sociedades occidentales, por ejemplo una cosa básica es que cuando un amigo va a ir a otra isla o país se le intenta poner en contacto con gente de allí para que al llegar ya conozca alguien que le eche una mano, le enseñe el sitio, le presente gente... y en definitiva le ayude a aterrizar.
Así fue conmigo al llegar a Boavista, allí estaban esperándome los primos de un buen amigo de Sal, y al llegar a Santiago el primo de otra amiga de Sal también me hizo de guía, después es costumbre que al recien llegado se le lleva a casa a comer o cenar, se le presente a la familia y a los amigos más cercanos, se le enseña el pueblo, los alrededores, y de alguna forma se le ayuda a integrarse en el día a día, aquí realmente la gente se sabe ayudar mutuamente. [ Continúa... ]
Después de 3 meses en Cabo Verde todavía no había visto un solo mosquito, hasta que un buen día el viento paró, las olas desaparecieron y el mar poco a poco fue quedando totalmente estático, desde la cubierta podía ver el fondo con una nitidez increible, el silencio era absoluto, la atmósfera fantasmal, igual que cuando en las películas de miedo va a pasar algo terrible inesperadamente y parece que ya se huele en el ambiente...
Al día siguiente, la calma continuaba, cada vez de una forma más irreal, llegó un momento en que observando el paisaje desde la cubierta tenía la sensación de estar dentro de una pintura hiper-realista, el mar perfectamente plano y de un azul turquesa increible, las dunas de arena blanca inmensas y relucientes, el cielo de un azul glorioso y el barco y yo suspendidos en medio de todo ello con hilos invisibles, sin nada de viento ni oleaje.
Entonces apareció, golpeando con la cabeza repetidamente una de las ventanas del barco ahí estaba... no era un psicópata asesino, ni un pirata, ni siquiera un inspector de aduanas, era ni más ni menos que el animal más peligroso del planeta (después de los humanos): el terrible, cruel e indestructible Mosquito Africano! o_O
Según la ONU mueren al año más de un millón de personas víctimas de la Malaria y otras enfermedades como el Dengue o la Fiebre Amarilla, todas ellas transmitidas por diversas variedades de estos mosquitos, lo cual le convierte en el animal más peligroso del planeta, al menos en lo que a número de víctimas mortales se refiere...
Así son las cosas en este mundo en que vivimos, quien ha leido poco se imagina que si vas a Africa de vacaciones los mayores peligros son ser devorado por un león, mordido por una serpiente o secuestrado por un hijo bastardo de Bin Laden... pero no, resulta que lo más peligroso es que un mosquito te pique como a un tonto y acabes rehén de los médicos y las farmaceúticas que te exprimirán hasta el último euro antes de tener una muerte triste y aburrida... y después de eso lo más probable es tener un accidente de tráfico porque o bien el conductor era un bruto y/o el coche estaba hecho una mierda. [ Continúa... ]
El tiempo pasa muy rápido, parece que fue ayer cuando llegué a Cabo Verde y la próxima semana ya hará dos meses que estoy aquí, a este paso voy a necesitar más de un año para conocer todas las islas! XD
A parte de mi crónica escasez de tiempo para hacer todo lo que me gustaría, todo lo demás va bien, hace casi 2 semanas que estoy en la isla de Boavista y ya tuve tiempo de dar un par de paseos para ver como es, de momento sólo al rededor de la capital (Sal Rei) que es donde estoy fondeado, pero tengo previsto dar la vuelta a la isla con el barco, es una isla inmensa, casi tan grande como Madeira, y aunque la mayoría de la población está concentrada en el Noroeste el resto de la isla tiene también muchas cosas interesantes que ver y que hacer.
Las playas aquí son muy bonitas, esta es una de las que tengo delante del barco, es inmensa y el agua es increiblemente transparente y de un azul turquesa precioso:

Y pensar que en Machico me preocupaba venir aquí porque tendría que dejar de ducharme en una ducha primer mundista... ahora todos los días me baño en las impolutas aguas de esta bahía, y no sólo el agua y la ducha son mucho más limpias y grandes, sino que además el agua está caliente!! ¡todo son ventajas! XD
Y aquí es donde dejo a Kyon cuando bajo a tierra, Xebec es uno de los barcos fondeados al fondo, el más pequeño de todos (para variar):

En Boavista hay muchas dunas de una arena increiblemente blanca y fina, y llegan a tragarse incluso fábricas enteras, esta estaba en la playa de Chavez y tuvo que cerrar a principios del siglo XX porque una duna comenzó a invadirla, 100 años después la duna ha seguido avanzando y ya la está volviendo a destapar, la chimenea se usa como referencia en la navegación para evitar varios bajos de roca peligrosos que hay en la bahía. [ Continúa... ] [ Ver artículos de portada anteriores ]
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